Es un poco triste para recordar a mi bisabuela, Ida, porque la ultima parte de su vida fue muy triste. Pero, aparte de ella, mi bisabuelo murió cuando yo tenía uno o dos años y por eso no me acuerdo a él. De todos modos, me acuerdo a mi bisabuela quien murió aproximadamente tres o cuatro años atrás. Me acuerdo todo de su casa. Cada detalle de su casa. Me lo hace triste cuando me acuerdo solo su casa. Cada día de acción de gracias (o quizás fue la cena de pascua) todo de la familia de mi padre iría a la casa de mi bisabuela. Nos agruparíamos en torno a la mesa. No habría espacio porque la mesa no fue muy largo y habría diez a catorce personas en torno a la mesa. Por eso los niños, que incluyó mis primos, mi hermana y yo, se sentaría en un otra mesa. Siempre me gustó pasar tiempo en la casa de Ida. Fue muy divertido.
Pero cuando ella se mudó a una residencia de ancianos , cosas cambio. Su esposo he murió muchos años atrás y se sentía solo. Estaba infeliz y no quería vivir. Yo estaba egoísta y no quería perder mi día. No me gusta visitar a ella porque me hizo triste. No me gusto pensar de mi bisabuela porque me siento culpable. Sin embargo, me encantó mucho a mi bisabuela y estoy feliz de que ella no tiene que sufrir por más tiempo.